Resumen de la noticia:
El artículo al que se hace referencia trata una de las áreas que más rápidamente está evolucionando en defensa: las armas de energía dirigida (Directed Energy Weapons, DEW). Aunque todavía no sustituyen a los sistemas antiaéreos convencionales, sí están empezando a convertirse en un complemento muy importante para hacer frente, sobre todo, a drones, cohetes, morteros y misiles de corto alcance.
Las principales tecnologías son:
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Láseres de alta energía (HEL): concentran un haz sobre un punto del objetivo durante unos segundos, calentándolo hasta destruir sensores, superficies de control o incluso la estructura.
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Microondas de alta potencia (HPM): emiten pulsos electromagnéticos que dañan o inutilizan la electrónica del objetivo sin necesidad de impactarlo físicamente.
- Otras tecnologías, como haces de partículas, permanecen en una fase mucho más experimental.
¿Por qué están despertando tanto interés?
Sus principales ventajas son:
- Coste por disparo muy bajo frente a un misil interceptor.
- "Munición" prácticamente ilimitada mientras exista suministro eléctrico.
- Respuesta casi instantánea (el haz viaja a la velocidad de la luz).
- Gran precisión.
- Menor carga logística al no depender de grandes reservas de munición convencional.
Sus limitaciones
No son un arma perfecta. Siguen existiendo desafíos importantes:
- La lluvia, niebla, polvo o humo reducen la eficacia de los láseres.
- Necesitan grandes cantidades de energía eléctrica.
- Requieren sistemas de refrigeración muy avanzados.
- Mantener el haz estable sobre un objetivo muy maniobrable puede ser complicado.
Por ello, durante bastantes años convivirán con misiles, cañones y sistemas de guerra electrónica.
La amenaza de los enjambres de drones
Probablemente sea donde estas armas tendrán mayor impacto.
Si un enemigo lanza cien drones baratos, derribarlos con cien misiles muy caros resulta económicamente poco sostenible.
En cambio:
- un láser puede ir destruyéndolos uno tras otro;
- un arma de microondas puede llegar a afectar simultáneamente a varios drones dentro de un volumen determinado, dependiendo del sistema.
España
España ya considera esta tecnología estratégica.
La Estrategia de Tecnología e Innovación para la Defensa (ETID 2026) identifica expresamente como prioritarios:
- los láseres militares de alta energía;
- las armas de radiofrecuencia de alta potencia;
- los sistemas antidrones basados en energía dirigida.
Además, el Centro de Láseres Pulsados (CLPU) de Salamanca constituye una infraestructura científica que puede aportar conocimiento útil en tecnologías láser avanzadas, aunque su misión principal es la investigación científica.
Aplicaciones en el medio marino
Esta tecnología también tendría aplicaciones muy relevantes en el ámbito naval:
- Protección de fragatas y patrulleros frente a drones aéreos.
- Defensa de bases navales como Rota o Cartagena.
- Protección de plataformas offshore y parques eólicos marinos.
- Defensa de puertos estratégicos.
- Neutralización de drones que intenten atacar infraestructuras submarinas desde baja cota.
- Integración con radares, sensores electroópticos e inteligencia artificial para crear una defensa multicapa.
En plataformas navales, donde existe mayor disponibilidad de energía eléctrica que en vehículos terrestres, las armas láser y de microondas resultan especialmente prometedoras.
En conjunto, es probable que durante la próxima década las armas de energía dirigida pasen de ser sistemas experimentales a convertirse en un elemento habitual de las defensas aéreas y navales. No reemplazarán completamente a los misiles antiaéreos, pero sí cambiarán de forma significativa la manera de enfrentarse a amenazas de bajo coste, especialmente drones y municiones merodeadoras, permitiendo una defensa más sostenible desde el punto de vista operativo y económico
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