Análisis estratégico · Energía · Geopolítica · Infraestructuras críticas · 2026
La noticia plantea una cuestión que va mucho más allá de la salida de un buque eléctrico turco de aguas cubanas: ¿qué ocurre cuando un país depende de centrales eléctricas flotantes alquiladas para mantener una parte significativa de su suministro energético?
El caso cubano permite analizar tres cuestiones de interés para España y para Aprocean:
La vulnerabilidad de los sistemas eléctricos ante la dependencia de infraestructuras energéticas externas.
El papel de las centrales eléctricas flotantes como solución de emergencia y capacidad de generación distribuida.
La posibilidad de desarrollar plataformas energéticas marítimas autónomas, combinando generación, almacenamiento, inteligencia artificial y redes eléctricas inteligentes.
1. Qué ha sucedido realmente
La protagonista es la Erol Bey, una central eléctrica instalada a bordo de un buque de la compañía turca Karpowership.
Los principales datos publicados son:
Indicador | Situación |
|---|---|
Potencia instalada de Erol Bey | 63 MW |
Salida de La Habana | 2 noviembre 2026 |
Llegada de las primeras centrales | 2019 |
Número de unidades contratadas | 8 |
Potencia máxima conjunta histórica | Más de 400 MW |
Centrales flotantes turcas restantes | Una, según los últimos informes |
Hay una precisión técnica importante: no es una central hidroeléctrica. Es una central termoeléctrica flotante que utiliza motores o turbinas alimentados por combustibles líquidos. La denominación correcta es central eléctrica flotante o powership.
Además, los 63 MW representan potencia instalada, no generación efectiva. La Erol Bey llevaba meses sin producir electricidad por falta de combustible, según 14ymedio.
Esto cambia parcialmente la interpretación: Cuba pierde una infraestructura de generación disponible potencialmente, pero no necesariamente 63 MW que estuvieran funcionando inmediatamente antes de su partida.
Hay otro dato interesante: según informaciones publicadas el 3 de noviembre, la embarcación podría dirigirse a Costa Rica, donde Karadeniz tiene un contrato para instalar generación flotante.
2. Cómo funciona una central eléctrica flotante
El concepto es relativamente sencillo, pero tiene importantes implicaciones industriales.
Una central convencional necesita:
Terreno y obra civil.
Instalaciones de generación.
Sistemas de refrigeración.
Transformadores y subestaciones.
Conexión a la red eléctrica.
Una powership concentra buena parte de esos componentes en una plataforma naval.
Arquitectura funcional:
Suministro de combustible
Fuelóleo, diésel u otro combustible compatible
Motores o turbinas
Conversión de energía química en energía mecánica
Generadores eléctricos
Producción de electricidad
Transformadores y conexión portuaria
Adaptación de tensión y sincronización con la red
Red eléctrica terrestre
Distribución a hogares, hospitales, industrias y servicios esenciales
Su ventaja principal es la movilidad. La central puede trasladarse a otro puerto cuando termina el contrato o cuando surge una necesidad energética diferente.
Su principal debilidad es que la movilidad de la plataforma no resuelve la dependencia del combustible, la financiación, el mantenimiento ni la capacidad de la red terrestre.
3. La dimensión geopolítica: energía y dependencia exterior
El caso cubano revela una cuestión fundamental: disponer de una central eléctrica no significa necesariamente disponer de energía.
Hay cuatro dependencias diferentes:
Dependencia | Vulnerabilidad |
|---|---|
Tecnológica | Dependencia del fabricante y de sus repuestos |
Energética | Necesidad de importar combustible |
Financiera | Capacidad de pagar al operador |
Logística | Disponibilidad de puertos, transporte y conexiones eléctricas |
El modelo turco ofrece una solución rápida, pero también introduce una dependencia contractual y operativa.
En este caso se observa una cadena de acontecimientos:
Cuba necesita electricidad urgente.
Contrata centrales flotantes extranjeras.
Las instalaciones llegan a aportar más de 400 MW.
La falta de combustible limita progresivamente su funcionamiento.
Las unidades abandonan el país.
La capacidad de respuesta del sistema eléctrico disminuye.
La cuestión es especialmente relevante porque el problema cubano no es exclusivamente de generación: también afecta al envejecimiento de las centrales terrestres, las redes de distribución y la disponibilidad de recursos financieros.
4. Una oportunidad tecnológica: centrales eléctricas marítimas de nueva generación
Aquí encuentro una línea de investigación particularmente interesante para Aprocean.
¿Por qué limitar las plataformas flotantes a motores diésel o turbinas convencionales?
Podríamos estudiar una nueva generación de plataformas marítimas energéticas modulares, concebidas desde el principio para combinar diferentes tecnologías.
Una iniciativa de investigación, desarrollo e innovación marina para diseñar plataformas energéticas flotantes de utilización civil, industrial y de emergencia.
Propongo cinco módulos:
Módulo | Tecnología | Función |
|---|---|---|
OCEAN-POWER | Generación eléctrica modular | Producción energética |
OCEAN-STORE | Baterías y almacenamiento | Reserva y estabilización |
OCEAN-H2 | Hidrógeno y combustibles sintéticos | Almacenamiento y suministro alternativo |
OCEAN-AI | Inteligencia artificial | Gestión predictiva y optimización |
OCEAN-GRID | Redes inteligentes | Integración con puertos y redes terrestres |
La arquitectura podría incorporar generación renovable marina, almacenamiento electroquímico, conexión eléctrica terrestre y generación térmica de respaldo.
No todas las tecnologías tendrían que instalarse simultáneamente. La plataforma sería modular y adaptable a las condiciones de cada emplazamiento.
5. Aplicaciones estratégicas para España
A. Canarias
Respaldo energético para sistemas insulares.
Integración con energía eólica marina y solar.
Almacenamiento para reducir la dependencia de combustibles importados.
Apoyo energético a infraestructuras portuarias.
B. Estrecho de Gibraltar y Rota
Plataformas energéticas para infraestructuras marítimas.
Suministro a instalaciones portuarias e industriales.
Investigación de microrredes inteligentes.
Sistemas de emergencia para instalaciones críticas.
C. Baleares
Respaldo a sistemas eléctricos insulares.
Integración de almacenamiento energético.
Soluciones para puertos, instalaciones industriales y servicios esenciales.
D. Cooperación internacional
Asistencia energética ante catástrofes.
Suministro temporal a territorios insulares.
Apoyo a países con redes eléctricas deterioradas.
Plataformas desplegables para misiones humanitarias.
En este último ámbito, el concepto podría tener aplicaciones dentro de programas europeos de protección civil y cooperación internacional.
6. Una segunda generación: plataformas marítimas energéticas autónomas
Aquí introduciría una innovación adicional: combinar la generación energética con un gemelo digital y sistemas autónomos de supervisión.
La plataforma podría disponer de:
Sensores para supervisar motores, generadores y baterías.
Gemelo digital de toda la instalación.
IA para anticipar averías.
Mantenimiento predictivo.
Gestión inteligente de combustible y almacenamiento.
Comunicaciones satelitales.
Supervisión remota permanente.
Sistemas de ciberseguridad industrial.
Esto permitiría desarrollar una infraestructura energética marítima que pudiera operar con una dotación reducida y asistencia técnica desde tierra.
7. Propuesta de desarrollo para Aprocean
Sugiero estructurar una iniciativa preliminar en tres fases:
Fase | Periodo | Objetivo |
|---|---|---|
I | 2027–2028 | Diseño conceptual y estudios de viabilidad |
II | 2029–2031 | Demostrador tecnológico y pruebas portuarias |
III | 2032–2035 | Plataforma preindustrial y cooperación internacional |
Posibles participantes españoles:
Navantia: integración naval y estructuras.
Indra: inteligencia artificial, sensores y control.
Sener: ingeniería de sistemas.
GMV: comunicaciones y sistemas autónomos.
CSIC: investigación energética y marina.
Instituto Español de Oceanografía: estudios ambientales y oceanográficos.
8. Mi conclusión estratégica
El caso de Cuba nos deja una enseñanza que considero importante para el planteamiento de soberanía científico-tecnológica que venimos desarrollando:
La energía también puede convertirse en una infraestructura marítima desplegable.
Hasta ahora hemos considerado el océano como:
Espacio de transporte.
Espacio de defensa.
Espacio de investigación científica.
Espacio de explotación de recursos.
Espacio de comunicaciones submarinas.
Debemos añadir una sexta dimensión: el océano como espacio de generación, almacenamiento y distribución energética.
Y hay una cuestión que me parece especialmente interesante para el proyecto PLUS ULTRA: no desarrollar simplemente una réplica española de las centrales flotantes turcas, sino estudiar una plataforma energética modular que integre generación renovable, almacenamiento, IA, autonomía operativa y conexión con infraestructuras terrestres.
La experiencia cubana demuestra, además, que una plataforma móvil no garantiza por sí sola la seguridad energética. La autonomía tecnológica, el combustible, el mantenimiento y la capacidad financiera deben formar parte del diseño desde el principio.
Mi propuesta es incorporar PLUS ULTRA OCEAN ENERGY 2035 como una nueva línea del programa PLUS ULTRA, vinculada a la construcción naval, las energías marinas, la inteligencia artificial y la soberanía energética española.
Podríamos desarrollar un documento específico titulado:
«PLUS ULTRA OCEAN ENERGY 2035: Plataformas Energéticas Marítimas Autónomas. Nueva generación de centrales flotantes, almacenamiento energético e inteligencia artificial para la seguridad energética de España y la cooperación internacional».
Creo que merece convertirse en un proyecto propio dentro de la futura arquitectura de I+D+I+M de Aprocean.
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