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viernes, 31 de julio de 2026

¿La industria española podría construir un buque similar?
Autor: Salvador Lechuga Lombos + IA

La noticia hace referencia al Sihang Yongsheng, un nuevo buque grúa semisumergible chino diseñado para trabajos de ingeniería marítima de gran complejidad. Representa un ejemplo más del esfuerzo de China por dominar el mercado de la construcción naval especializada y de las infraestructuras offshore.

Características principales

Entre sus capacidades destacan:

  • Grúa principal con capacidad de elevación de unas 2.200 toneladas (algunos titulares redondean la cifra hasta 2.425 t).
  • Altura máxima de elevación: aproximadamente 172,5 metros.
  • Pluma de unos 149 metros.
  • Eslora: 110 metros.
  • Manga: 43,8 metros.
  • Cubierta útil: alrededor de 4.800 m².
  • Diseño semisumergible, capaz de variar su calado mediante sistemas de lastre para mejorar la estabilidad durante operaciones de gran tonelaje.
  • Giro completo de 360° de la grúa.
  • Sistema automático de control del lastre que monitoriza continuamente el estado del mar, la carga y la estabilidad del buque.

¿Por qué es importante?

Este tipo de embarcaciones son esenciales para:

  • instalar aerogeneradores marinos de nueva generación;
  • construir puentes marítimos;
  • montar plataformas petrolíferas y gasísticas;
  • instalar grandes estructuras submarinas;
  • desarrollar infraestructuras portuarias;
  • colocar cables eléctricos y de telecomunicaciones;
  • apoyar proyectos de exploración en aguas profundas.

En muchos casos permiten ensamblar enormes módulos en tierra y trasladarlos al mar para instalarlos en una única maniobra, reduciendo tiempos y costes.

Importancia estratégica

Más allá del ámbito civil, un buque de estas características puede tener aplicaciones de doble uso:

  • recuperación de grandes buques siniestrados;
  • apoyo al rescate de submarinos;
  • instalación de sensores submarinos;
  • construcción de infraestructuras militares;
  • apoyo logístico a bases navales;
  • despliegue de plataformas de vigilancia oceánica.

Por ello, disponer de este tipo de capacidades también incrementa la autonomía estratégica de un país en el ámbito marítimo.

¿Sería interesante para España?

Desde una perspectiva industrial y tecnológica, un buque de esta categoría podría resultar muy útil para apoyar:

  • la expansión de la eólica marina flotante;
  • proyectos científicos del margen continental español;
  • instalación de cables submarinos;
  • mantenimiento de infraestructuras oceánicas;
  • trabajos en puertos y diques;
  • operaciones complejas de la Armada Española, especialmente en apoyo logístico y rescate.

No obstante, el coste de construcción y operación es muy elevado, por lo que probablemente no se justificaría una gran flota.

Una opción realista sería contar con una única plataforma nacional multipropósito, operada conjuntamente por administraciones civiles e industria, capaz de prestar servicio a:

  • la Armada;
  • salvamento marítimo;
  • investigación oceanográfica;
  • construcción offshore;
  • energías marinas renovables;
  • mantenimiento de infraestructuras estratégicas.

Ese enfoque permitiría repartir costes y aumentar la utilización del buque durante todo el año.

En conjunto, el Sihang Yongsheng refleja cómo China no solo está aumentando el número de barcos que construye, sino también su capacidad para fabricar embarcaciones altamente especializadas que respaldan grandes proyectos marítimos y refuerzan su presencia industrial y estratégica en el mar.

¿La industria española podría construir un buque similar?

Sí. Desde el punto de vista técnico e industrial, la industria española podría diseñar y construir un buque grúa semisumergible de prestaciones similares, aunque requeriría un programa específico, una inversión importante y la participación de numerosas empresas nacionales e internacionales para algunos componentes muy especializados.

Capacidades que ya posee España

España cuenta con una industria naval muy sólida en varios ámbitos:

  • Navantia tiene amplia experiencia en buques militares, integración de sistemas complejos y grandes estructuras navales.
  • Astilleros Armón construye buques oceanográficos, remolcadores y embarcaciones especializadas.
  • Astilleros Gondán es reconocido por buques offshore y de apoyo a parques eólicos marinos.
  • Astander posee experiencia en transformación y reparación de grandes buques.

Además, España dispone de empresas muy competitivas en:

  • estructuras metálicas de gran tamaño;
  • ingeniería naval;
  • automatización industrial;
  • sistemas eléctricos de alta potencia;
  • posicionamiento dinámico;
  • electrónica embarcada;
  • simulación digital.

¿Qué sería necesario desarrollar?

Algunos elementos probablemente requerirían un desarrollo específico o colaboración internacional:

  • grúas marinas de más de 2.000 toneladas de capacidad;
  • grandes cilindros hidráulicos de alta precisión;
  • sistemas avanzados de compensación activa del movimiento (Active Heave Compensation);
  • software especializado para operaciones de elevación extrema;
  • sistemas automáticos de control de lastre de última generación.

Estas tecnologías existen en el mercado internacional y podrían integrarse o desarrollarse progresivamente en España.

Un posible concepto español

España podría ir un paso más allá y diseñar un Buque Multipropósito Oceánico I+D+I+M, pensado no solo para construcción offshore sino también para:

  • instalación de parques eólicos flotantes;
  • despliegue de cables submarinos;
  • instalación de observatorios científicos;
  • rescate de submarinos;
  • recuperación de vehículos submarinos autónomos (AUV y ROV);
  • mantenimiento de infraestructuras críticas;
  • apoyo a campañas oceanográficas;
  • intervención tras catástrofes marítimas.

Este enfoque aumentaría la utilización del buque y mejoraría el retorno de la inversión.

Beneficios para España

Un programa nacional de este tipo podría:

  • fortalecer la autonomía tecnológica;
  • impulsar la industria naval española;
  • generar empleo altamente cualificado;
  • favorecer la exportación de tecnología y servicios;
  • apoyar el desarrollo de la eólica marina y otras energías renovables;
  • mejorar las capacidades de investigación oceanográfica y de apoyo a la Armada.

Presupuesto orientativo

El coste dependería del grado de desarrollo propio y de los equipos integrados, pero una estimación razonable sería:

ConceptoCoste aproximado
Diseño e ingeniería120–180 millones €
Construcción del casco300–450 millones €
Sistemas de propulsión y posicionamiento120–180 millones €
Grúa principal y equipos de elevación250–450 millones €
Integración, pruebas y certificación80–140 millones €
Total estimado870–1.400 millones €

Valoración

España dispone del conocimiento y de la base industrial para acometer un proyecto de este nivel. El principal desafío no sería técnico, sino económico y estratégico: garantizar una demanda suficiente y una financiación sostenida para un buque tan especializado.

Si además se diseñara con un enfoque multipropósito, atendiendo tanto a necesidades civiles como de investigación y apoyo marítimo, aumentaría significativamente su utilidad y sus posibilidades de éxito comercial e institucional.

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