martes, 6 de marzo de 2018

Aparece enorme ANOMALÍA en el Golfo de México




Recientemente varios internautas han descubierto una enorme anomalía en el golfo de México. Esta anomalía está generando mucha presión y temperatura. Se especula que podría tratarse de un volcán de alquitrán, algo muy inusual y distinto a lo conocido que podría causar graves consecuencias en el ecosistema. ¿Qué está provocando la anomalía? 

lunes, 5 de marzo de 2018

Descubren una supercolonia oculta de 1.5 millones de pingüinos


Científicos han encontrado aproximadamente un millón y medio de pingüinos escondidos del conocimiento humano. Pero, ¿cómo es esto posible? Pasan el tiempo en las frías islas antárticas con el ominoso y preciso nombre de «Danger Islands».

Los científicos que estudian los pingüinos Adeli (Pygoscelis adeliae) notaron que sus poblaciones estaban disminuyendo en el lado este de la Península Antártica. Sin embargo, un nuevo estudio ha documentado una «supercolonia» de pingüinos Adelia nunca antes registrados, que alberga 751.527 parejas de pingüinos reproductores, eso quiere decir más de un millón y medio de individuos.

Afortunadamente para los pingüinos, estas reconditas islas que cubren 35 km, los ha protegido del cambio climático y de la actividad humana.

Los investigadores dijeron en un comunicado:

Nuestra encuesta revela que las Islas Danger albergan 751,527 parejas de pingüinos Adelia, más que el resto de la región de la Península Antártica combinada, e incluyen la tercera y cuarta colonias de pingüinos Adelia en el mundo.”

Los científicos notaron grandes cantidades de manchas reveladoras de los excrementos de pingüinos, o guano, en la costa de la región a partir de imágenes satelitales de la NASA en 2014.


El equipo se dispuso a organizar un viaje al área para obtener información más detallada en el campo. Sin embargo, las Islas Danger son notoriamente difíciles de alcanzar, con grandes bloques de hielo marino flotando alrededor del archipiélago incluso en verano, lo que hace que la expedición sea muy riesgosa.

Otras poblaciones de pingüinos Adelia están sufriendo a medida que el hielo marino se derrite y las temperaturas aumentan. Pero las comunidades existentes en el lado occidental de la península están resguardadas de algunos de los peores efectos del cambio climático en el mar Waddell, un área gélida y arremolinada que también hace que sea particularmente difícil para los humanos encontrarlos.

Los investigadores creen que el descubrimiento de estos pingüinos ayudará a que los legisladores compendan mejor la importancia del mar de Waddell, que debe considerarse como un santuario marino protegido

El estudio científico ha sido publicado en la revista Scientific Reports.

viernes, 2 de marzo de 2018

Hallan sitio funerario indígena de 7.000 años bajo el mar de Florida

Hallan sitio funerario indígena de 7.000 años bajo el mar de Florida

Un equipo de arqueólogos subacuáticos han logrado encontrar un antiguo cementerio nativo americano, que se remonta al período arcaico temprano. El lugar tiene 7.000 años de antigüedad se ubica a 7 metros de agua, en el fondo marino, en la costa de Florida, cerca de la costa de Venice.

El lugar fue hallado buzos aficionados en el 2016, a unos 275 metros de la costa de Florida. Los arqueólogos subacuáticos de Bureau of Archaeological Research (BAR) tuvieron que utilizar técnicas de investigación no invasivas para examinar el área. El hallazgo comprendeuna serie de antiguas estacas de madera, que se remontaban a más de 7.200 años de antigüedad.

Ryan Duggins, supervisor de arqueología subacuática de BAR, dijo en un comunicado:
Ver un sitio de 7.000 años de antigüedad que está tan bien conservado en el Golfo de México es sobrecogedor. Estamos verdaderamente conmovidos por esta experiencia. Es importante recordar que este es un sitio de entierro y debe tratarse con el mayor respeto”.

Según los científicos, hace aproximadamente 7.000 años, los niveles del mar en el área eran inferiores a los actuales. Ellos creen que en el lugar existía un estanque de agua dulce, utilizado por los antiguos nativos para enterrar a sus muertos. Este cementerio fue posteriormente tapado por las aguas, cuando subió el nivel del mar. Por suerte, el lugar de entierro se ha mantenido impacto a pesar de las inundaciones.
En el lugar, también fue posible encontrar fragmentos de huesos de humanos prehistóricos. Uno de ellos era un molar aún unido a la mandíbula.

Duggins agregó:

Un arqueólogo subacuático en el sitio Manasota Key Offshore
Un arqueólogo subacuático en el sitio Manasota Key Offshore. Crédito: Ivor Mollema / Departamento de Estado de Florida

También se encontraron restos de una brazo roto, tres cráneos y varias estacas de madera talladas. Hasta ahora ha sido posible recuperar los restos de seis individuos pertenecientes a esta antigua comunidad. Sin embargo, los investigadores creen que encontrarán más restos y otros artefactos en futuras investigaciones en el sitio.

El Dr. Timothy Parsons, director de Florida’s Division of Historical Resources (DHR) y la State Historic Preservation Officer, dijo en un comunicado:


Tan importante como arqueológico es el sitio, es crucial que el sitio y las personas enterradas allí sean tratados con la mayor sensibilidad y respeto. Las personas enterradas en el sitio son los antepasados ​​de los pueblos indígenas que viven en los Estados Unidos, y tiene un gran significado religioso en la actualidad”.

Por su parte Duggins, muy emocionado por el descubrimiento, agregó:

Ahora sabemos que este tipo de sitio existe en la plataforma continental. Esto cambiará para siempre la forma en que abordamos la arqueología marina”.



La autoridades del Departamento de Estado de Florida, han catalogado el descubrimiento como «sin precedentes». El sitio se encuentra protegido por la ley estatal, lo que probablemente ayudará a los esfuerzos para recuperar más restos y artefactos.

jueves, 1 de marzo de 2018

Nivel del mar podría aumentar más del doble de lo estimado para 2100

Un estudio publicado este lunes señaló que el aumento en el nivel del mar se está acelerando y podría alcanzar los 66 centímetros a finales de siglo, lo suficiente como para provocar problemas significativos en ciudades costeras y poner en riesgo millones de vidas.




La tasa anual de aumento en el nivel del mar, que es de tres milímetros, podría llegar a los 10 milímetros anuales para 2100, indicó un informe difundido en las Actas de la Academia Nacional de Ciencia (PNAS). 

De acuerdo con el estudio, basado en 25 años de datos satelitales, los hallazgos están «más o menos acordes con las proyecciones del quinto informe de Evaluación del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC)».

 La fusión de las capas de hielo en Groenlandia y la Antártida está acelerando el ritmo
ya aceleradodel aumento del nivel del mar, según muestra una nueva investigación satelital.

El autor del análisis, Steve Nerem, dijo que la aceleración, impulsada principalmente por el derretimiento apresurado de Groenlandia y la Antártida, «tiene el potencial de duplicar el aumento del nivel del mar en 2100, en comparación con las proyecciones que calculan una tasa constante: más de 60 centímetros en lugar de 30».

El también profesor de ciencias de ingeniería aeroespacial en la Universidad de Colorado aseveró que «es casi con seguridad una estimación conservadora».


  Con los niveles del mar incrementándose para 2050 y 2100, las ciudades costeras correrán el peligro de ser
arrasadas por las aguas, que penetrarán cada vez más adentro en la tierra durante tormentas y otros meteoros.


El cambio climático provoca el aumento del nivel del mar en dos formas. Primero, las mayores concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera aumentan la temperatura del agua, por lo que el agua tibia se expande. 

«Esta expansión térmica en los océanos ya ha contribuido a la mitad de los siete centímetros de aumento promedio en el nivel del mar en el último cuarto de siglo», explicó el investigador. 

Además, los océanos suben con el creciente flujo de agua a causa del hielo que se derrite rápidamente en los polos.

                                   Lugares como el sur de Florida, Bangladesh o Shanghái, podrían ser tragados
                                                                     por el incremento del nivel del mar.


«Este artículo destaca el importante papel que pueden desempeñar los registros de satélites en la validación de las proyecciones del modelo climático», añadió el coautor John Fasullo, investigador del clima en el Centro Nacional de Investigación Atmosférica de Estados Unidos. 

Los científicos que formaron parte del estudio también provienen de la Universidad del Sur de Florida, el Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA, la Universidad Old Dominion y el Centro Nacional de Investigación Atmosférica. 

Fuente: PNAS. Edición: Monitor Expresso.

miércoles, 28 de febrero de 2018

Buceando en busca de cuadernas

Buscan un navío del siglo XVI hundido en el puerto de A Coruña
Rodri García | «No somos cazadores de tesoros; si aparecen monedas avisamos a la Guardia Civil», enfatizaba en la mañana de ayer Ana Crespo Solana, del Centro Superior de Investigaciones Científicas, antes de salir en un barco de la Armada a estudiar uno de los pecios hundidos en la bahía coruñesa. Después de explicar que su área de investigación es «la historia marítima y naval española en los siglos XVI al XVIII, llevo más de 20 años trabajando en ello y he publicado libros y artículos que son de dominio público», apuntaba que desde hace cuatro años dirige «un proyecto internacional que para España fue algo nuevo, que no tenía precedentes, porque es un proyecto financiando por la Unión Europea con casi 4 millones de euros para desarrollar un plan de búsqueda de navíos hundidos con la idea de sacar de los pecios análisis de su madera para estudiar lo que era la construcción naval de España y Portugal durante esos siglos». Y aunque después de cuatro años de trabajo en el proyecto ForSEAdiscovery la financiación acabó este mes de enero, Ana Crespo explicaba que están tramitando una segunda fase y, «paralelamente, gracias al centro de buceo Nauga, a mi colega Miguel San Claudio, que es mi hombre en Galicia, y a colegas como Nigel Nayling, de la Universidad de Gales, que es un experto mundial en la recogida de madera y su estudio», hacían la inmersión en la bahía coruñesa.
El objetivo era ver cómo estaba un barco «del siglo XVI o primera mitad del siglo XVII» que en el caso de tener interés su estudio lo incorporarían al proyecto. «Es un ejemplo más de la riqueza que hay aquí para poder aplicar los distintos métodos interdisciplinares que hemos desarrollado dentro del proyecto ForSEAdiscovery». De todos modos, en la línea habitual de estas investigaciones, no desvelaron la ubicación del pecio estudiado.

El galeón Ribadeo Uno es uno los emblemas de un proyecto que llega hasta el Caribe
«En las costas gallegas tenemos algunos cascos sobre los que hemos hecho estudios muy importantes y que han sido intervenidos durante este proyecto. Un ejemplo paradigmático es el galeón Ribadeo Uno», explicaba Ana Crespo que apuntaba que el pecio era uno de los emblemas de este proyecto de investigación que incluye no solo las costas españolas, sino que incluso llega hasta el Caribe. Allí se fue Nigel Nayling «porque algunos de los barcos hundidos allí son españoles y, por lo tanto, fueron construidos aquí».
Sobre la inmersión de ayer, «tenemos una teoría y vamos a ver si se confirma; de ser así lo incluiríamos en una campaña más avanzada para el futuro, junto con los demás pecios que están aquí en Galicia». Además, en los próximos días, Ana Crespo Y Nigel Nayling tienen previsto reunirse con expertos gallegos para poner en común los datos sobre los trabajos hechos aquí.

ESCAFANDRA/lavoz

martes, 27 de febrero de 2018

ECOLOGÍA Rastrear la pesca desde el espacio: La huella mundial de la pesca industrial al descubierto


Un estudio publicado en la revista Science arroja luz sobre el alcance de la pesca mundial - proporcionando información de hora en hora sobre el movimiento y la actividad de buques concretos - y abre una puerta sin precedentes a la mejora de la gestión del océano. El estudio muestra que, si bien la huella de la pesca se extiende por más de la mitad del océano mundial, la actividad está claramente delimitada por distintos regímenes de gestión, lo cual da fe del papel que puede tener el adecuado cumplimiento de las políticas pesqueras de cara a frenar la sobreexplotación.

Utilizando transmisiones vía satélite, técnicas de aprendizaje automático y tecnología convencional de rastreo y seguimiento de buques, un equipo de investigadores de Global Fishing Watch, el proyecto Pristine Seas de National Geographic Society, la Universidad de California en Santa Bárbara, la Universidad Dalhousie, SkyTruth, Google, y la Universidad de Stanford (EEUU) ha revelado que la pesca comercial cubre más del 55% de la superficie del océano, una superficie más de cuatro veces mayor que la ocupada por la agricultura. La nueva serie de datos sobre pesca presenta una resolución cientos de veces mayor que estudios mundiales anteriores y captura la actividad de más de 70.000 buques, entre los que se incluye el 75% de los buques pesqueros industriales de más de 36 metros de eslora.

Los autores del estudio ponen su conjunto de datos a libre disposición del público, permitiendo que todo el mundo descargue, vea y analice la huella mundial de la pesca. "Mediante la publicación de los datos y del análisis pretendemos incrementar la transparencia en la industria pesquera comercial y mejorar las oportunidades de llevar a cabo una gestión sostenible de los recursos", afirma el autor principal, David Kroodsma, Director de investigación y desarrollo en Global Fishing Watch.

Entre las principales conclusiones del estudio figuran las siguientes:

    El conjunto de datos proporciona un nivel de detalle mucho mayor que el hasta ahora posible sobre la actividad pesquera en alta mar (zonas más allá de las jurisdicciones nacionales). Mientras que la mayoría de naciones parece pescar predominantemente dentro de sus zonas económicas exclusivas (ZEE), China, España, Taiwán, Japón y Corea del Sur representan el 85% de la actividad pesquera observada en alta mar.
    Es probable que la superficie total explotada del océano supere el 55% estimado, dado que los datos no incluyen ciertos esfuerzos pesqueros en regiones con poca cobertura de los satélites o en ZEE con un bajo porcentaje de buques dotados de sistema de identificación automática (AIS).
    En 2016 se observaron más de 37 millones de horas de pesca y los buques pesqueros recorrieron más de 460 millones de kilómetros, 600 veces el viaje de ida y vuelta a la luna.

"Esta serie de datos proporciona una resolución tan elevada de la actividad pesquera que podemos incluso ver patrones culturales, como por ejemplo cuándo los pescadores de cada región se toman tiempo libre", afirma el coautor Juan Mayorga, del proyecto Pristine Seas de National Geographic Society y de la Universidad de California en Santa Bárbara. "Este nivel de detalle ofrece a los gobiernos, los organismos de gestión y los investigadores la perspectiva que necesitan para tomar decisiones transparentes y con buen conocimiento de causa con el fin de regular las actividades pesqueras y alcanzar los objetivos de conservación y sostenibilidad".

El estudio muestra que el momento y el lugar en el que se pesca tienen más que ver con cuestiones políticas y culturales que con los ciclos naturales, como la variación climática y los flujos migratorios de los peces. "El presente estudio muestra la pesca como un proceso industrial en el que los buques operan más bien como fábricas flotantes que tienen que funcionar de forma ininterrumpida para ganar dinero", indica el coautor Boris Worm, de la Universidad Dalhousie. "Sin embargo, visto desde el lado positivo, la serie de datos también muestra claramente dónde hay limitaciones de gestión en vigor y dónde éstas están contribuyendo con éxito a frenar el esfuerzo pesquero".

Kroodsma y su equipo se sirvieron de tecnologías de aprendizaje automático para analizar 22.000 millones de mensajes comunicados públicamente desde las posiciones de los buques a través del sistema de identificación automática (AIS) durante el periodo de 2012 a 2016. Partiendo exclusivamente de los patrones de movimiento de los buques, el algoritmo de Global Fishing Watch pudo identificar más de 70.000 buques pesqueros comerciales, sus tamaños y fuerzas motrices, el tipo de pesca practicada y el lugar y el momento en el que pescaban, con un margen de precisión de una hora y un kilómetro. Esta nueva visión mundial de la pesca se sirve de las ventajas de la tecnología de los satélites y el procesamiento de grandes archivos de datos. "Hace tan sólo unos pocos años no contábamos con la capacidad de computación, con suficientes satélites en órbita ni con las técnicas para llevar a cabo un aprendizaje automático en relación con conjuntos de datos de tan enorme tamaño. En la actualidad tenemos las tres cosas, lo cual conduce a avances espectaculares en nuestra capacidad de monitorizar y entender la interacción humana con nuestro entorno natural", explica Brian Sullivan, coautor que trabaja para Google Earth Outreach".

[Img #49264]

(Foto: Global Fishing Watch)

"Creo que la mayoría se sorprenderá de que hasta la fecha, en vastas áreas del océano, no supiéramos realmente dónde estaba pescando la gente", añade el coautor y economista Chris Costello, de la Escuela Bren de Ciencias y Gestión Ambiental de la Universidad de California en Santa Bárbara. "Esta nueva serie de datos en tiempo real será fundamental a la hora de diseñar una gestión mejorada de los océanos del mundo que favorezca tanto a las poblaciones de peces como a los ecosistemas y a los pescadores".

"Nuestro estudio ha revelado ahora de forma clara hasta qué punto las pesquerías humanas resultan invasivas en alta mar, donde los atunes, los tiburones y los peces picudos se hallan sometidos a una gran presión pesquera", afirma Barbara Block, coautora y profesora de ciencias marinas en la Universidad Stanford de California. "Nuestros datos son fundamentales para mejorar la regulación y velar por el correcto cumplimiento de la normativa con el fin de garantizar que las poblaciones pelágicas tengan un futuro".

El estudio, "Tracking the global footprint of fisheries" (Rastrear la huella mundial de la pesca) aparece en el volumen 361 nº 6378 de la revista Science. Las series de datos, que incluyen información de actividad pesquera organizada en cuadrículas, listas de clasificación e identidad de los buques, y encuentros entre buques pesqueros y buques frigoríficos, desde 2012 hasta hace tres días, pueden descargarse para usos no comerciales a través del Research Accelerator Program de la organización Global Fishing Watch. (Fuente: Global Fishing Watch)

lunes, 26 de febrero de 2018

El Parlamento Europeo pide vetar la minería submarina ante sus efectos en los caladeros pesqueros

Algunos legisladores europeos reclaman frenar su expansión internacional, presente en bastiones para la flota pesquera española como en Namibia. La Universidad de Exeter alerta de la destrucción de los ecosistemas.

 Licencias desde Jamaica: La International Seabed Authority (ISA) ha emitido ya licencias para trabajar en 1,3 millones de kilómetros cuadrados desde su sede en Jamacia a 28 contratistas en todo el mundo.
Diamantes y fosfato, en Namibia y Sudáfrica: En Namibia, una joint venture entre el estado y la firma De Beers explora el fondo marino en busca de diamantes. Allí se paralizó un proyecto de la polémica minería submarina de arena fosfática, que sí está prosperando en Sudáfrica. Se trata de dos caladeros clave para la flota gallega.

La minería submarina está al alza. Los proyectos comienzan a agolparse, las empresas que se dedican a ello se frotan las manos y hasta existe una organización que regula la actividad y que hasta la fecha ha emitido licencias que cubren ya 1,3 millones de kilómetros cuadrados.
Algunos de ellos afectan a caladeros tan importantes para la flota gallega como son los de Namibia o, más recientemente, Sudáfrica. La exploración de materia prima en el fondo marino ha puesto en alerta a los legisladores de la UE, que el pasado mes aprobaron en el Parlamento Europeo un texto en el que exigen el veto de la actividad hasta demostrar sus efectos medioambientales. Según acaba de publicar la Universidad de Exeter, la minería submarina "podría causar daños irreversibles a los ecosistemas marinos".
La opinión de los legisladores europeos se ha convertido en la primera voz política "fuerte" que se enfrente a la minería submarina. Lo hizo, además, con un gran apoyo, ya que la resolución recibió 558 de los 666 votos en el Parlamento Europeo.
Con ello se busca que esta industria no se desarrolle principalmente en los fondos marinos europeos, pero también busca frenar su expansión en otros lugares del mundo, ya que además de la moratoria se instó a la Comisión Europea a convencer a los Estados miembro para que dejen de respaldar y de subvencionar licencias en aguas internacionales.
La medida, que pasó desapercibida como una disposición en el marco del plan sobre gobernanza de los océanos de la UE, sirve también como contrapunto a las actividades de la International Seabed Authority (ISA), la organización que decide desde su sede en Jamaica y a puerta cerrada cómo expandir las operaciones mineras en el Atlántico, Índico o Pacífico. Según los medios especializados, actualmente está desarrollado regulaciones para la industria, pero ya ha emitido licencias de exploración para, al menos, 28 contratistas.
La noticia se une a la intención de Irlanda conocida esta semana de avanzar en la prohibición de la exploración petrolera en sus aguas, lo que beneficiará a la actividad de la flota pesquera gallega que faena en Gran Sol. Más difícil lo tendrán los barcos de las empresas gallegas que faenan en caladeros como los de Namibia o Sudáfrica.
Ambos países están iniciando la minería submarina para extraer fosfato y, en el primer caso, la empresa De Beers lleva tiempo taladrando el lecho marino para extraer diamantes.
Ahora la Universidad de Exeter ha publicado un estudio en Frontiers in Marine Science en el que indica que los efectos de esta industria "podría causar un daño irreversible a los ecosistemas de aguas profundas", que tardarían "décadas, siglos o incluso milenios" en recuperarse.
Uno de los responsables de la investigación, David Santillo, reconoció que le conocimiento sobre los fondos "es aún limitado", sí señala que "son muy sensibles". "Parece prudente tomar precauciones para evitar daños que podrían tener consecuencias imprevistas y duraderas", comentó Santillo al medio especializado Science Daily. (Adrián Amoedo - FARO DE VIGO)
23/02/2018